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En nuestro país, no solo desconocemos la importancia de esta medida, sino que nos sorprendemos cuando vemos a niños de más de un año de edad en sillas que se instalan de espaldas a la marcha pues estamos convencidos de que esto solo es posible hasta los 9 kilos de peso.

Esta creencia tiene origen en la ausencia de información y en una errónea interpretación de las instrucciones pautadas por las autoridades que analizaremos a continuación:

Las sillas de auto en España están regidas bajo la misma normativa que el resto de países de Europa, por eso todos compartimos la siguiente tabla de grupos y pesos:

– Grupo 0 ó “Capazo homologado”: Hasta los 10 kgs de peso.

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– Grupo 0+ ó “Portabebé” : Hasta los 13 kgs de peso.

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– Grupo 1: ó “Silla” : Desde los 9 hasta los 18 kgs de peso.

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– Grupo 2-3 ó “Elevador” : Desde los 15 hasta los 36 kgs de peso.

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Mirando esta tabla comprendemos que, aunque el Grupo 1 esté homologado desde los 9kg, el Grupo 0+ dura hasta que el niño haya alcanzado los 13kg y ese ha de ser el límite que los padres deberemos marcarnos y no cambiar al niño a una silla de frente a la marcha hasta haber alcanzado dicho peso.

Ante un razonamiento como éste, cualquier persona podría hacerse la siguiente reflexión: “…Si lo más seguro es viajar de espaldas y por eso el Grupo 0+ dura hasta los 13 kgs ¿Qué sentido tiene que una silla de grupo 1 esté homologada desde los 9 y no desde los 13 kgs? …¿Por qué se homologa una silla de manera insegura?….”

Para comprender esto hay que saber que cuando la normativa se estableció en términos de kilos, no lo hizo de manera aleatoria ni al azar. Puesto que el peso y la altura de los niños puede variar considerablemente de unos a otros, las autoridades estipularon que el criterio más coherente sería pronunciarse en términos de kilos, siendo estos establecidos de acuerdo con la tabla de percentil 50 de aquel momento.

Una tabla de percentil, ya sea esta de peso o de talla, hace una estimación de los kilos o la altura que deberían tener los niños para determinada edad. Según estas tablas, un niño de 9 kilos debería tener 15 meses y otro de 13 kilos debería tener 2 años.

Si nos fijamos de nuevo en el peso máximo para el que está homologada una silla de Grupo 0+ (cuya instalación es obligatoriamente a contra marcha), veremos que es hasta los 13kg. Ya en aquel momento y según la tabla de percentiles, se consideraba que la posición de espaldas debería mantenerse hasta los 2 años.

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Por otra parte, aunque para los españoles, la silla de Grupo 1 es (erróneamente) aquella en la que el niño “ya va mirando hacia delante”, en otros lugares, no solo de Europa sino del resto del mundo, este tipo de silla se diseña y fabrica para ser anclada al coche al contrario del sentido de la marcha hasta los 18kg.

Nuestra corta visión y la desinformación al respecto nos lleva a errores de interpretación que pueden tener consecuencias catastróficas para los más pequeños, pues mientras que sentar a un niño de pocos meses y 9 kgs en una silla de Grupo 1 que se instale a contra-marcha no supondrá riesgo alguno para él, hacer este cambio a una silla de Grupo 1 que solo se ancle de frente a la marcha podría tener consecuencias graves, de manera que habrá que agotar al máximo el tiempo de utilización del dispositivo anterior: hasta los 13 kgs o hasta que su cabeza sobresalga de la estructura de la silla. Teniendo en cuenta esta pauta, si un niño alcanzase los 13Kg o si su cabeza sobresaliese del Grupo 0+ antes de los 2 años, debería ser cambiado sin excepción a una silla de Grupo 1 cuya instalación sea de espaldas a la marcha.

No estamos pues ante una normativa incoherente o mal redactada, sin embargo, al hablar en términos de kilos (omitiendo la edad) y excluir un factor tan importante como la orientación de la silla dentro del coche, aquellos países que nos hemos incorporado más tarde a la obligatoriedad de usar este tipo de dispositivos y que carecemos de un histórico y de un conocimiento más amplio en la materia, podemos llegar a conclusiones erróneas.

CORRECTA INTERPRETACIÓN DE LAS INSTRUCCIONES:

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Un niño debe ir de espaldas a la marcha como mínimo hasta los 2 años de edad siendo muy recomendable mantener esta posición el mayor tiempo posible (hasta los 4 o incluso 7 años). Si la silla de Grupo 1 que vamos a utilizar se instala de espaldas a la marcha, nuestro hijo podrá ser cambiado de su Grupo 0+ a esta nueva silla con 9 kilos de peso y 6 u 8 meses de edad. No obstante, si la silla de Grupo 1 que vamos a utilizar se instala de frente a la marcha, el niño deberá aguantar en el Grupo 0+ hasta los 13 kg de peso. Aquellos niños de pesos o medidas elevados que hayan alcanzado 13 kg o sobrepasado la altura de su silla de Grupo 0+ antes de los 2 años, no deberían ser colocados en sillas de Grupo 1 de frente a la marcha, sino que deberían utilizar aquellas que, siendo de este mismo grupo, se instalen de espaldas.

producto

Siendo esta la recomendación, es interesante analizar los productos existentes en el mercado español y profundizar en ellos para poder determinar hasta qué punto el cumplimiento de estas pautas es posible.

GRUPO 0+:

Para poder llevar a un niño de hasta 13 kilos en una silla de este tipo necesitamos que el tamaño de este dispositivo sea grande. En España el 95% de los Grupos 0+ tienen un tamaño pequeño. Esto podría deberse al uso que aquí hacemos de este producto. Los papás españoles adquirimos normalmente la silla de Grupo 0+ con la compra del cochecito de paseo. Desde nuestra perspectiva, esta pieza forma parte de lo que conocemos como “Trio” y buscamos en su uso la posibilidad de anclarlo al carrito para pasear. Es tal el nivel de desinformación al respecto que muchos padres preguntan en los establecimientos si “el huevito” o “la maxicosi” está también homologada para el coche, es decir, la incorporación de esta pieza al “Trio” ha desvirtuado por completo el concepto que se tiene de ella, asumiendo así que es un producto diseñado para pasear y que en algunos modelos “también sirve para el automóvil”.

Este razonamiento hace que los consumidores valoren positivamente la ligereza de esta silla, pues solo reduciendo su peso la mamá podrá portar el producto del carrito al coche y viceversa. Quizá la manera más sencilla de reducir el peso de esta silla sea reduciendo su tamaño, sin embargo esto es algo que atenta directamente contra la función principal de este producto: permitir que el niño viaje sentado en él hasta los 2 años.

La mayoría de Grupos 0+ que aquí se comercializan son pequeños, no obstante existen modelos como el RÖMER BABY SAFE, BESAFE IZI SLEEP, BMW BABY SEAT o GRACO LÓGICO que son de un tamaño bastante superior a la media.


GRUPO 1:

Afortunadamente, de un tiempo a esta parte, se han ido introduciendo en España sillas de Grupo 1 que permiten ser instaladas de espaldas hasta los 18 kgs. Hace tres o cuatro años esta posibilidad era nula, pero la demanda de este tipo de productos por parte de establecimientos especializados y de padres informados en webs extranjeras ha ido cambiando la tendencia. Si bien es cierto que el 80% de las sillas de Grupo 1 que aquí se comercializan solo pueden ser instaladas de frente, no es menos cierto que ya hay un 20% de ellas que admiten el otro tipo de instalación. En el apartado “Modelos de sillitas” os las mostramos.

Cualquier padre podría cuestionarse que, si la seguridad de una silla de espaldas es un 500% superior a la de una silla de frente, y si la existencia de este tipo de sillas data de los años 60, éstas deberían haberse introducido mucho antes en nuestro país. Frente a esto y en descargo de los fabricantes y autoridades hay que aclarar que, así como en Suecia esta medida lleva adoptándose mucho tiempo y los coches que allí se comercializan se han compatibilizado con este tipo de productos, ha sido necesaria la adaptación del interior de los coches que aquí se venden para poder hacer esto posible. Una silla de espaldas a la marcha necesita de un acondicionamiento del habitáculo y de un buen sistema de anclaje para conseguir la máxima eficacia, ya que una silla, por muy segura que sea resulta del todo ineficaz si no se adapta bién al automóvil.

Ante la ausencia de medios y de modelos de coche compatibles con este tipo de dispositivos, necesitábamos sillas que, instalándose de frente, proporcionasen a nuestros hijos la sujeción necesaria. La implantación obligatoria del Sistema Isofíx a partir del año 2011, la adecuación del interior de los coches así como la posibilidad de desconexión del airbag del copiloto es relativamente reciente. Sin todo ello, la estabilidad y correcta instalación de una silla de espaldas a la marcha habría sido muy deficiente, con graves consecuencias sobre los más pequeños.

Nuestra realidad es que en España hasta ahora hemos actuado de la mejor manera dentro de nuestras condiciones y posibilidades, y tanto autoridades como fabricantes han realizado una gran labor durante todos estos años, no obstante, hay que seguir avanzando. A día de hoy la instalación de una silla de espaldas es factible en la mayoría de vehículos que circulan por nuestras carreteras; siendo esto así, deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de elegir el mejor dispositivo para nuestros hijos.

 

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