….en impactos traseros estas sillas son muy peligrosas?

Ante el razonamiento de que en impacto frontal lo más seguro es que el niño esté posicionado de espaldas a la marcha, hay papás que se plantean que ocurriría si en lugar de ser frontal, el impacto fuera trasero.

coche

Para entender la respuesta a esta cuestión hay que tener en cuenta dos factores

1.- La aceleración del cuerpo

2.- La velocidad del impacto.

1.- LA ACELERACIÓN DEL CUERPO

Cuando un impacto frontal se ha producido, el coche llevaba una velocidad “X” antes de chocar y los ocupantes viajaban exactamente a esa misma velocidad. Ante un frenazo brusco o impacto los pasajeros sufren una aceleración de su cuerpo que tendrá que ser retenida por un sistema de seguridad. Los Newtons de fuerza que se producen en el breve espacio de tiempo que existe entre la aceleración brusca y la retención brusca son ineludibles y se calcula a grosso modo multiplicando el Peso del cuerpo por la Velocidad que llevaba el vehículo antes de impactar. De manera que 2 Kg de peso a 50 Kms/h en un impacto frontal seco se convertirían en (2×50=100 Newtons de fuerza). No podemos luchar contra la inercia, solo paliar sus efectos y cuando los pasajeros van de frente a la marcha, las lesiones derivadas de la inercia son muy superiores en número y gravedad que cuando el pasajero va de espaldas, ya que de frente todo el daño se lo lleva el cuerpo y de espaldas el 80 o 90% del daño lo absorbe el sistema de retención.

Los impactos traseros normalmente se producen cuando el vehículo está parado y los pasajeros que van dentro también, esto hace que las consecuencias de la inercia sean muchísimo más leves.

2.- LA VELOCIDAD DEL IMPACTO

Mientras que los impactos frontales se pueden producir a diferentes velocidades, (y un coche puede pasar de 50km/h a 0 en cuestión de centésimas de segundo), la probabilidad de que un impacto trasero se produzca a alta velocidad es baja pues normalmente este tipo de choques suele darse en ciudad, no obstante, en el supuesto de que un coche golpee por detrás a otro a una velocidad de 50km/h, el vehículo golpeado no pasará de 0 a 50km/h en cuestión de centésimas de segundo. Esa es la gran diferencia.

Aunque no es lo habitual, existe por supuesto la posibilidad de que un impacto trasero se produzca a una velocidad elevada (choques en cadena en una autopista) y el gran interrogante es ¿Qué ocurriría si eso sucediera?

Nada mejor que un testimonio de primera mano para dar respuesta a esta inquietud.

En el enlace que os facilitamos a continuación, se cuenta la historia de Eliza, una bebita de 16 meses que sufrió un impacto trasero a 95 kms/h mientras viajaba en una silla de espaldas a la marcha. Desoyendo la recomendación de su pediatra, la mamá de Eliza decidió no colocar a la niña de frente a la marcha a partir del añito (aunque le había dicho que así lo hiciera). Se había estado informando por internet y había leído varias páginas en las que se advertía de esta importante medida. No le hicieron falta grandes esfuerzos para comprender la lógica de esta recomendación. En seguida lo tuvo claro. Eliza viajaría de espaldas hasta los 4 o 5 años. Los hechos que se relatan a continuación sucedieron hace ya 6 años, el 5 de Noviembre de 2006.

La niña junto con su hermano de 8 años (Kevin) y su madre viajaban por la autopista cuando se produjo una retención inesperada que el conductor que circulaba detrás de ellos no detectó a tiempo, chocando a 95kms/h aprox. con el coche de esta familia. Las fotos del siniestro hablan por sí solas y la fuerza del golpe es más que evidente.

La madre y el hijo mayor Kevin (que ya iba en una silla de grupo 2/3) fueron hospitalizados durante algunas horas. Salieron con lesiones menores y collarín. Durante todo ese proceso, la abuela de la niña se desplazó al hospital para reunirse con ellos. Cuando llegó, Eliza estaba tomando un zumo de manzana en la cafetería en compañía de una enfermera. Ella no necesitó ni un minuto de hospitalización.

http://myangelsaliandpeanut.tripod.com/id5.html

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