¿Cómo puedo saber el tiempo de uso ACM que me permite mi silla?

¿Cómo puedo saber el tiempo de uso ACM que me permite mi silla?

¿Cómo puedo saber el tiempo de uso ACM que me permite mi silla?

Las sillas ACM tienen DOS límites de uso:

1. POR PESO:

Viene especificado en la etiqueta de homologación, tanto en dispositivos R44/04 como en UN R129 (comúnmente conocida como I-size). Por lo general los límites son los correspondientes a los grupos:

– Grupo 1 tiene un peso máximo de 18kg
– Grupo 2 tiene un peso máximo de 25kg

Cuando se trata de sillas de la Normativa UN-129, este indicativo es por talla, es decir, hasta 105 cm o hasta 125 cm, por ejemplo.

No obstante hay dispositivos isofix en los que el peso máximo puede estar entre estas dos cifras, por lo tanto conviene cerciorarse siempre en el etiquetado e instrucciones.

2. POR TALLA:

– Sillas con homologación R44/04: la altura máxima depende del respaldo de la silla. La recomendación general en un dispositivo ACM es que la cabeza no rebase la altura total del respaldo (cabezal incluido).
– Sillas con homologación UN-129: la altura límite la facilita el fabricante en el etiquetado. Puede ir desde los 87cm (unos 2 años
aproximadamente), hasta los 105cm como máximo.

Ambos criterios son limitantes por sí mismos. Es decir, en el momento en que se alcance uno de los dos límites, bien sea el peso, o bien sea la altura, la silla habrá alcanzado el fin de su uso.

Una silla jamás debería utilizarse una vez superado alguno de los límites (sea peso o talla) que marca su fabricante. Es de vital
importancia, por tanto, conocer esta información para utilizar el dispositivo correctamente, y mantenerlo dentro de su margen de eficacia máxima.

En el momento en que se alcance uno de los dos límites, bien sea el peso, o bien sea la altura, la silla habrá alcanzado el fin de su uso.

¿Es aconsejable comprar una silla de segunda mano?

¿Es aconsejable comprar una silla de segunda mano?

¿Es aconsejable comprar una silla de segunda mano?

sillas de auto de segunda mano

Una silla usada es a menudo una opción que aparenta ser interesante, por el menor coste que representa. Lo habitual es que se presente bajo la colilla de “en perfectas condiciones”. Pero esa frase hay que ponerla en cuarentena por varios motivos:

  • La silla sufre un desgaste por el mero hecho de ser utilizada. Pero el desgaste es diferente según el tipo de manipulación a la que se haya sometido.
  • La silla puede haberse visto implicada en algún escenario que merme su capacidad de respuesta futura. Puede ser un accidente, o un “incidente”, es decir un frenazo fuerte que haya debilitado los materiales (véase aquí la conveniencia de cambiar el dispositivo tras un accidente) pero que no deje huella visible. Es posible que los propietarios de la silla no sepan sobre la conveniencia de desechar el uso de ese dispositivo y, viendo que está en aparente buen estado, piensen que es razonable seguir su uso, y ponerla a la venta.
  • La silla tiene una caducidad determinada, de la que habrá obviamente que descontar los años previos de uso.
  • Por supuesto se verá afectada por las mismas circunstancias que cualquier otro producto de segunda mano tales como perdida de garantía, atención posventa limitada, e instalación no supervisada por un profesional, ausencia del propio manual de instrucciones, etc.

Necesitamos la silla para el momento en que nos vemos envueltos en un accidente. Si no es así, no habrá problema. Pero desgraciadamente no sabemos si nos tocará, o no, o cuándo lo hará. Lo que sí sabemos es que en ese momento no tendremos segundas oportunidades. Si por haber adquirido una silla de la que no sabemos su historia previa, o que no ha sido debidamente instalada, el resultado no es el esperado porque el sistema no funciona correctamente, ya no tendremos vuelta atrás.

Accidente ¿uso la silla después?

Accidente ¿uso la silla después?

Después de un accidente ¿sigo usando la misma silla?

Hemos sufrido un accidente sin daños personales, la silla está aparentemente bien, ¿cómo puedo saber si ha sufrido daños que requieran el cambio de la silla?

La Cláusula 15.3.7 de la normativa reguladora ECE R44 dice: “15.3.7 Se recomendará el cambio del dispositivo cuando haya estado sometido a tensiones violentas en un accidente;”

¿Cuando consideramos que la silla ha sido sometida a tensiones violentas? Dependerá indudablemente de la gravedad del impacto y de si la silla estaba ocupada por algún niño que sometiera a más carga a la silla debido a su peso.

Es por ello, y como es imposible determinar a simple vista si una silla ha sufrido daños internos en su estructura metálica, que se suela recomendar sustituir la silla si en el accidente ha saltado algún airbag del vehículo, factor indicativo de la magnitud del golpe y con el que podemos sospechar que efectivamente la silla ha sufrido.

La silla de auto es un sistema que debe realizar tres funciones cuando sufrimos un accidente:
retener al ocupante,
– absorber buena parte de la energía
– y desviar la restante a zonas del cuerpo que pueden soportarlo

Los materiales de lo que se compone el sistema se ven sometidos a picos de fuerza muy altos, y cada una de las funciones expuestas supone el desgaste de parte de dichos materiales. Por ejemplo, la capacidad de absorción de energía reside en parte en la cantidad de material deformable que contenga la silla. Este tipo de material, que disipa energía por deformación, no recupera su cualidad una vez pasado el estrés, de manera que aunque visualmente no se aprecie nada, es posible que en una segunda acción el material no responda de la manera adecuada.

Ese es el motivo porque los test de homologación someten a cada silla al ensayo una sola vez, no pudiendo reutilizar la misma unidad en otro test.

Lo que determina la normativa citada arriba por tanto, es lo coherente con esa apreciación: que ante un esfuerzo violento se sustituya el dispositivo utilizado.

Los accidentes son todos diferentes y a menudo entran en juego valoraciones acerca de la intensidad del mismo como el nivel de deformación que ha sufrido el coche (si lo hay), si han saltado o no los airbags, si la silla iba ocupada o en vacío… todo eso afectará a la decisión final sobre el cambio del dispositivo. Aquí exponemos únicamente la recomendación general.

¿Instalar tres sillas atrás?

¿Instalar tres sillas atrás?

¿Cómo instalar tres sillas en en asiento trasero?

 Llevar tres ocupantes en sus respectivas sillitas en la banqueta trasera del coche es el rompecabezas de muchas familias. Obviamente no existe una solución única, ya que son muchas las variantes según los modelos de sillas y de coches. Lo que sí es cierto es que el alternar sillas de frente y de espaldas ayuda a aprovechar mejor el espacio.

Dada la variabilidad de circunstancias, que hacen único cada caso, lo habitual es que este tipo de consultas se resuelvan en nuestro foro. No obstante, daremos aquí algunas pautas que pueden servir de orientación:

1.- El principal problema se suele presentar no al intentar meter tres sillas en la banqueta trasera, si no al tratar de colocar alguna de ellas (dos por lo general) con isofix. En la mayoría de turismos, el asiento trasero no se compone de tres plazas completas, ya que la plaza central no es una plaza completa. El anclaje isofix de las plazas laterales por tanto está centrado en la plaza, de manera que al colocar dos sillitas no queda espacio en el medio para otra silla más. La solución suele pasar por elegir sistemas que permitan la instalación con cinturón, ya que así se podrá acomodar el espacio sin modificar el sistema de anclaje de la silla, ni la instalación del automóvil, ni añadir peso extra al conjunto silla + niño (como proponen algunos sistemas de reciente aparición).

2.- En general, es preferible sentar en la plaza central al niño que viaje ya de frente en un grupo 2/3, ya que esa es la plaza en la que menor es el riesgo de golpearse con el asiento delante.

3.- Si no caben las tres sillas en el asiento trasero, es legal llevar a uno de los niños en el asiento del copiloto. Eso sí, se debe poder desactivar el airbag. En ese caso, lo mejor es llevar delante al niño que viaje aún en una silla ACM y sentar detrás al niño o niños que viajen ya de frente.

Acudir a un especialista con experiencia que nos cuadre las 3 sillas en el asiento trasero, es la mejor decisión.

¿Cómo elijo mi silla ACM?

¿Cómo elijo mi silla ACM?

¿Cómo elijo mi silla Acontramarcha?

La elección de la silla de seguridad para el coche es la decisión de equipamiento más importante de cuantas hacemos, pues de todo lo que va a utilizar nuestro hijo en sus primeros años, la silla de auto es la encargada de preservar su integridad.

En el mercado hay multitud de modelos, así que es frecuente que haya cierto desconcierto ante el gran abanico de posibilidades que se abren. Por otra parte el hecho de que haya organizaciones y entidades privadas que publican “rankings” y premios varios tampoco ayuda, ya que la información es contradictoria y confusa. Una silla de auto es un dispositivo de seguridad que debe ser elegido en base a unas circunstancias concretas de uso. No puede existir “la mejor silla” universalmente hablando, porque esa definición no tendría en cuenta un niño, un coche, y una familia concretos. Existe la silla que mejor se adapta a cada caso particular. A partir de ahí, podemos definir una lineas generales como orientación a la hora de valorar las diferentes características de los modelos.

Cuanto más tiempo podamos proporcionarle al niño esta garantía, mejor. Puede ser con un solo dispositivo o una combinación de más de uno, no hay reglas estipuladas y la elección final dependerá de las circunstancias de cada familia. Entonces, de cara a prever cuál será el tiempo de uso ACM que nos permitirá la silla hay que conocer los límites de uso.

1. POR PESO:

Viene especificado en la etiqueta de homologación, tanto en dispositivos R44/04 como en UN R129 (iSize), con una particularidad: que en la en el Reglamento 44 dichos límites venían impuestos por la propia normativa, y sin embargo, para los dispositivos que se instalan con cinturón y que están homologados por la UN 129, dichos límites son voluntarios, es decir, el fabricante puede poner lo que le de la gana. Esto último no sucede cuando las sillas son con ISOfix, ya que en ese caso, la suma de peso entre ocupante y silla no puede exceder de los 33 kg.

 

2. POR TALLA:

Sillas con homologación R44/04: la altura máxima depende del respaldo de la silla. La recomendación general en un dispositivo ACM es que la cabeza no rebase la altura total del respaldo (cabezal incluido).
Sillas con homologación UN-129: la altura límite la facilita el fabricante en el etiquetado. Puede ir desde los 87cm (unos 2 años aproximadamente), hasta los 105cm como máximo.
Ambos criterios son limitantes por sí mismos. Es decir, en el momento en que se alcance uno de los dos límites, bien sea el peso, o bien sea la altura, la silla habrá alcanzado el fin de su uso.

La silla se ha de adaptar tanto al niño como al coche

Una silla de coche se diseña bajo parámetros de compatibilidad que hacen que pueda instalarse en un número por lo general amplio de coches. Pero eso no asegura que en nuestro coche concreto la silla vaya a tener una instalación óptima. Las diferencias entre interiores a veces del mismo modelo incluso, pueden ser importantes, y es materialmente imposible que un modelo de silla se pruebe en absolutamente todos los coches por parte del fabricante, por eso, las sillas suelen venir acompañadas de un listado de compatibilidades en aquellos modelos que están etiquetados como semi-universales (según la norma R44) o specific vehicle (según la norma UN129). No obstante, aunque el listado de compatibilidad sirva de orientación, jamás nos dará información sobre dos aspectos muy relevantes a la hora de elegir el dispositivo, y que son el reclinado y el espacio que ocupa la silla.

No precisa el mismo reclinado un bebé recién nacido que uno de 7 meses, que un pequeño de 20 meses. Así que el ángulo de reclinado que adopte la silla en el coche, y que variará según la inclinación de la banqueta y la posición del anclaje isofix, será el necesario o no en función del ocupante que vaya a utilizar dicha silla.

Y lo mismo en cuanto al espacio consumido del habitáculo. Es frecuente la consulta de si una silla ACM va a invalidar o no el uso del asiento de delante. Pero eso no depende sólo de la silla, si no también del adulto que suele utilizar la plaza delantera.

Por otra parte, ocupantes de la misma edad pueden tener complexión muy diferente. La silla es a su pasajero lo que el casco de moto al motorista: se ha de ajustar lo mejor posible. Un aspecto clave es la altura del arnés: si en la silla elegida el arnés queda claramente por encima del hombro en su altura mínima, significará que es pronto para usar ese dispositivo. O bien cambiamos de modelo, o bien habremos de esperar a que el niño crezca un poco más.

Todo esto nos lleva a un aspecto clave: hay que probar la silla en el coche, y con el peque, antes de poder estar seguros de que ese modelo es la elección adecuada.

PLUS TEST

Una silla ACM etiquetada con el sello Plus Test es una garantía de que ese sistema haya superado el mayor estándar de seguridad actual. Por tanto, si vamos a mirar test y ranking varios, fijémonos en el sello Plus Test, ya que es el único que busca la excelencia de cada sistema, y no premiar a unos por encima de otros. Y puesto que es el único que busca la excelencia, es la única prueba que basa sus conclusiones en SEGURIDAD, y no en aspectos subjetivos relativos al uso o la apariencia de las sillas. Aquí se puede consultar cuáles de los modelos disponibles en el mercado tienen el sello Plus Test.

Todo esto es relativo a la elección del dispositivo, porque la seguridad de una silla depende siempre de que esta se adapte correctamente al coche y al ocupante. Pero la silla más segura del mercado no servirá de nada si no se cumplen estas tres reglas de oro de la seguridad:

TRES REGLAS DE ORO DE LA SEGURIDAD

La silla más segura del mercado no servirá de nada si no se cumplen las  tres reglas de oro de la seguridad.